Todos ellos se producen de forma espontánea
como fruto de los procesos bioquímicos normales que tienen lugar en
nuestro organismo y por lo tanto, necesitamos protegernos de su poder
oxidante, que en unos casos afectará a estructuras celulares próximas
a su lugar de formación y en otros, por su facilidad de difusión (peróxido
de hidrógeno y radical superóxido) ejercerán su efecto tóxico a distancia
de la célula en que es producido, bien directamente o a través de
la formación de otros compuestos más reactivos.
En el momento que se ha formado un
radical libre, éste reacciona rápidamente captando un electrón de
otra molécula próxima a él, de tal forma que crea un compuesto desestabilizado,
obligado también a captar el electrón que le ha sido robado de otra
molécula próxima y ésta, a su vez, de otra, es decir, ha comenzado
una reacción en cadena que producirá como resultado, una erosión en
la membrana celular o en las cadenas de ADN y ARN, ello abre las puertas
al cáncer y a otras importantes enfermedades.
Las erosiones en la membrana celular
van disminuyendo su permeabilidad y por lo tanto su función, de forma
que, con el paso de los años, el porcentaje de células dañadas va
aumentando hasta alcanzar niveles del 50% en la vejez; constituyendo
así las bases del proceso de envejecimiento: un lento camino de destrucción
celular.
Los radicales libres pueden actuar
sobre cualquier molécula del organismo, aunque algunas parecen ser
más susceptibles y tener, por lo tanto, consecuencias más importantes
que otras.
Especialmente sensibles resultan los
ácidos nucleicos, que pueden presentar importantes anomalías como
consecuencia de la hidroxilación de bases nitrogenadas (formando timidina
glicol, 5 hidroximetiltiouracilo y 8 hidroxiguanidina) y de roturas
de hebras de DNA.
Durante todo el proceso de la vida
esos radicales libres erosionan cadenas de ADN y ARN. Sabemos que
la función de estos ácidos nucleicos es la fabricación continua de
sustancias indispensables para la vida: proteínas musculares, enzimas,
inmunoglobulinas, etc. Por lo tanto, es muy fácil deducir que un daño
en los ácidos nucleicos generará no solamente la disminución de su
función, sino la fabricación de "sustancias equivocadas"
que a su vez podrán generar con el paso del tiempo la disminución
de nuestro potencial inmunológico y también la aparición de diversos
tipos de cáncer.
El organismo humano, al presentar metabolismo
aeróbico, posee sistemas detoxificadores o antioxidantes propios,
conocidos también como "scavengers" (depuradores o basureros).
Entre ellos tenemos los sistemas enzimáticos,
como la catalasa, presente únicamente en los peroximas, y la superóxido
dismutasa (SOD), aunque este enzima genera peróxido de hidrógeno que
en presencia de hierro libre presenta una acción pro-oxidante. También
tenemos sistemas que actúan protegiendo a las células frente a la
peroxidación lipídica; en este caso resultan especialmente idóneos
los tocoferoles. El ácido ascórbico (vitamina C), los carotenos, el
ácido úrico, la albúmina, los ácidos grasos y la taurina son también
algunos de los antioxidantes importantes, aunque en mucho menor grado
que los tocoferoles. También debemos destacar al glutation (GSH),
un tripéptido sintetizado en el hígado que contiene un grupo sulfhidrilo
(-SH) que lo hace idóneo para atenuar el efecto de los radicales libres
y que es elemento central de muchos sistemas detoxificadores enzimáticos
(GSH peroxidasa y GSH reductasa ligadas al selenio).
No obstante, si la concentración de
tocoferoles es suficiente, actúan estos como sistemas de primera elección,
disminuyendo la actividad de las glutation peroxidasa y reductasa
que, por otra parte, dependen de la concentración tisular en selenio,
por lo que podría ser éste un factor limitante en su formación.
De todo ello se deduce que si tenemos
en nuestro cuerpo la cantidad necesaria de tocoferoles y fitosteroles,
éstos cederán electrones a los radicales libres, estabilizándolos
para que no sean perjudiciales, por lo que impedirán a su vez la tan
peligrosa reacción en cadena comentada anteriormente.
Ahora bien, no podemos olvidar que
hay situaciones fisiológicas y psicológicas que aumentan, en gran
medida, la formación de radicales libres. Entre ellas citaremos:
Deducimos de ello que será en estas
situaciones cuando más aumentará la demanda de sustancias antioxidantes,
capaces de frenar o impedir el daño celular producido por ese gran
incremento en la formación de radicales libres.
Consecuentemente, se aprecia con claridad
la importancia que presenta, para el ser humano, el consumo de sustancias
con propiedades antioxidantes, combatiendo directamente a los radicales
libres y a su vez evitando la depleción de los antioxidantes propios.
PRUEBAS
ANALITICAS
Para poder establecer
los hábitos de vida y las pautas terapéuticas de forma personalizada,
es de vital importancia disponer de sistemas analíticos que nos permitan
valorar en muestras biológicas las alteraciones por defecto que puedan
afectar a los procesos bioquímicos que componen la barrera antioxidante
o a los excesos que puedan presentarse en los procesos oxidativos,
tanto endógenos como adquiridos.
Los laboratorios
más avanzados en este campo disponen de tecnología suficiente para
realizar este tipo de valoraciones:
1. MARCADORES
DE LA OXIDACION
1.1. GENERALES
1.1.1. VALORACION DEL ESTRES OXIDATIVO-HIDROPEROXIDOS:
D-ROMs TEST
Los hidroperóxidos son moléculas generadas en el
proceso de peroxidación de lípidos, aminoácidos, proteínas, ácidos
nucleicos, etc. Mediante la acción de las Especies Reactivas de Oxígeno
(ROS). Su valoración en sangre constituyen una forma de valorar el
balance general entre los procesos de oxidación y los de antioxidación
(estrés oxidativo).
1.2.
MARCADORES DE OXIDACION DE LIPIDOS
1.2.1. LIPOPEROXIDOS TOTALES, SUBSTANCIAS
REACTIVAS DEL ACIDO TIOBARBITURICO, MALONILDIALDEHIDO
El malonildialdehído es uno de los productos
finales del proceso de oxidación de las lipoproteínas de baja densidad
(mecanismo fundamental en el desarrollo y evolución de la arteriosclerosis).
Los niveles de esta sustancia evaluados en el interior de las células
están directamente relacionados con el grado de lipoperoxidación.
1.3.
MARCADORES DE LA OXIDACION DE ACIDOS NUCLEICOS
1.3.1. 8-HIDROXI-2-DEOXYGUANOSINA
Las especies reactivas de oxígeno reaccionan con el ADN,
oxidando el esqueleto azúcar-fosfato y bases. En el organismo existen
enzimas que reparan el ADN de la alteración de las bases. Sin embargo,
si el daño es muy extenso, estas enzimas no alcanzan a reparar todo
el ADN. Durante la replicación de ese ADN dañado, las ADN polimerasas
incorporan bases equivocadas al leer la base oxidada, perpetuando
la mutación, contribuyendo así al desarrollo de algunos cánceres relacionados
con el envejecimiento.
La cuantificación de la 8-hidroxiguanina como 8 hidroxi
deoxiguanosina en el interior de las células es la técnica más ampliamente
utilizada para evaluar el daño oxidativo de la molécula de ADN
2. METALES PROOXIDANTES
2.1. HIERRO
2.2. COBRE
El anión superóxido,
por ganancia de un electrón y acción de la enzima superóxido dismutasa
(SOD) da lugar el peróxido de hidrógeno, que no es un verdadero radical,
pero que en presencia de metales de transición (Fe+2, Cu+2) puede originar
la reacción de Fenton, con producción de radical hidroxilo altamente
reactivo.
3. NEUTRALIZANTES DE LOS RADICALES LIBRES O ANTIOXIDANTES
Los antioxidantes son sustancias que
retardan o previenen la oxidación de un sustrato oxidable (biomolécula)
Los antioxidantes no enzimáticos lo
hacen colisionando con un radical libre, el cual le cede un electrón
transformándose en un RL débil, no tóxico. En algunos casos como la
vitamina E puede regenerarse a su forma primitiva mediante la acción
de otros antioxidantes.
Los antioxidantes enzimáticos actúan
catalizando o acelerando las reacciones químicas que utilizan sustratos
que a su vez reaccionan con radicales libres.
Existen diferentes parámetros para
valorar el estado antioxidante de un organismo:
3.1. PARAMETROS GLOBALES
DE ANTIOXIDACION
3.1.1. DETERMINACION DEL POTENCIAL
ANTIOXIDANTE DEL PLASMA-OXY ADSORBENT TEST
En el plasma existe un número de componentes
tanto exógenos como endógenos (carotenoides, ascorbato, vit. E, bilirrubina,
ácido úrico, etc.), capaces de adsorber el potencial oxidante de las
especies reactivas y que constituyen la “Barrera antioxidante
del plasma”. Por tanto algún daño en la integridad de dicha
barrera puede provocar daños derivados de la oxidación de los tejidos.
Oxy Adsrvent test evalúa la capacidad
del plasma a oponerse a la acción oxidante
3.1.2. FRAP-TEST (Ferric Reducing Ability
of Plasma)
El test FRAP es una prueba directa que se emplea para
cuantificar la capacidad antioxidante no enzimática en líquidos biológicos
humanos
3.1.3. GRUPOS THIOL-SHp TEST
Los tioles proteicos son componentes
significativos de la barrera antioxidante del plasma. De hecho el
grupo tiol de las proteínas séricas es capaz de oponerse a la propagación
del proceso peroxidativo por inactivación de los radicales alcoxilo
y peroxilo.
3.2. ANTIOXIDANTES NO ENZIMATICOS ENDOGENOS
3.2.1. ACIDO URICO
3.2.2. BILIRRUBINA
3.2.3. ALBUMINA
3.2.4. COENZIMA Q10 (UBIQUINONA10)
La Coenzima Q10 es una quinona liposoluble
que forma parte de la cadena respiratoria mitocondrial y desempeña
un papel clave en la síntesis del ATP durante el proceso de fosforilación
oxidativa, actuando como transportador de electrones en un proceso
oxidacion-reducción.
3.2.5. RELACION GLUTATION REDUCIDO/GLUTATION
OXIDADO (GSH/GSSG)
El GSH constituye un importantísimo antioxidante
producido por las células del organismo, especialmente glóbulos rojos.
El GSH contribuye a mantener el poder antioxidante de enzimas como
la glutatión peroxidasa, y también de la vitamina C y la vitamina
E. En otras palabras, un descenso en la concentración de GSH implica
una disminución en la capacidad antioxidante de las vitaminas C y
E.
La disponibilidad de GSH puede estar disminuida
en procesos crónicos como Diabetes mal controlada, hábito tabáquico
y obesidad, haciendo a estos individuos más vulnerables a los procesos
de Isquemia/reperfusión en casos de accidentes cardiovasculares y
cerebrovasculares. Los niveles de GSH pudieran ser también afectados
por factores ambientales, sobre todo aquellos que por razones profesionales
deben exponerse en forma crónica a sustancias fuertemente oxidantes
e incluso a metales pesados.
3.3. ANTIOXIDANTES NO ENZIMATICOS EXOGENOS
3.3.1. VITAMINA A (RETINOL)
3.3.2. VITAMINA E (ALFA-TOCOFEROL)
Es la forma más activa de la vitamina E.
Aporta estabilidad a la membrana celular
protegiendo sus lípidos poliinsaturados contra las agresiones de los
RL.
En situaciones de déficit no se neutralizan
todos los radicales OH y se desencadena la peroxidación lipídica,
alterándose la estabilidad funcional y estructural de la célula.
3.3.3. VITAMINA C (ACIDO ASCORBICO)
Presenta una importante acción antioxidante
protectora de los lípidos plasmáticos.
Actúa regenerando los radicales oxidados
de la vitamina E, cediéndoles un electrón para devolverlas a su forma
antioxidante.
El ser hidrosoluble, es el mayor captador
de elementos oxidantes en la fase acuosa del organismo, antes de que
puedan dañar a los elementos lipídicos.
3.4. ANTIOXIDANTES ENZIMATICOS
3.4.1. SUPEROXIDO DISMUTASA (SOD)
Es una enzima del grupo de las metaloenzimas
que cataliza la reducción del anión superóxido a peróxido de hidrógeno.
3.4.2. GLUTATION PEROXIDASA
Esta enzima actúa principalmente en
las mitocondrias y cloroplastos catalizando dos tipos de reacciones:
A) La reducción del agua oxigenada
a radical hidroperóxido en presencia de Glutation (GSH) y Selenio.
B) La reducción del hidroperóxido a compuestos
más estables también en presencia de GSH.
Su actividad está estrechamente ligada
a la presencia de Selenio.
3.4.3. GLUTATION REDUCTASA
Esta enzima cataliza la reducción del
glutation oxidado (GSSG) en presencia de NADPH.
La valoración plasmática de los niveles
de esta enzima se emplea en la detección de enfermedades hepáticas
y malignas, en la detección de estados de deficiencia de origen genético
y, en nutrición, en la evaluación del estado de la riboflavina.
4. METALES COFACTORES DE
ENZIMAS ANTIOXIDANTES
4.1. SELENIO
4.2. ZINC
5. PROTEINAS FIJADORAS DE METALES PROOXIDANTES
5.1. CERULOPLASMINA
5.2. TRANSFERRINA-IST
5.3. FERRITINA